Importantísima victoria del Autocares Rodríguez Daimiel, que firmó en Pinto un partido muy serio para sumar su primera victoria a domicilio de la temporada y seguir recortando distancia en la lucha por la permanencia. Los de Daniel García mostraron una gran versión y tuvieron la capacidad de sobreponerse a los momentos complicados para cerrar un triunfo de enorme valor.
El encuentro comenzó con un Autocares Rodríguez Daimiel muy concentrado, imponiendo desde el inicio una alta intensidad defensiva y jugando en ataque con criterio. Pablo Villanueva y Nacho García asumieron galones en los primeros minutos, liderando al equipo en ambos lados de la pista. La defensa colectiva fue clave, especialmente en la lectura del ataque rival, forzando a Pinto a realizar tiros incómodos. A ello se sumó un buen control del rebote, que permitió a los daimieleños correr y jugar con confianza. Todo ello se tradujo en una ventaja clara que permitió marcharse al descanso con diez puntos de renta.
Tras el paso por vestuarios, el Autocares Rodríguez Daimiel mantuvo el mismo guión. Lejos de especular, siguió jugando con cabeza en ataque, moviendo bien el balón y aprovechando los tiros libres, una asignatura pendiente que el equipo supo corregir tras el encuentro anterior. Luis Rodríguez aportó buenos minutos en anotación, mientras que Francisco Espinosa, aunque con menos protagonismo ofensivo, fue fundamental junto a Mamaye Diarra en defensa, aportando intensidad, rebotes y presencia física.
Con el marcador reflejando una ventaja máxima de +17, llegaron unos minutos de desconexión ofensiva que Pinto Basket supo castigar a la perfección. Los locales apretaron al límite y, aprovechando varios errores daimieleños, lograron reducir la diferencia hasta colocarse a tan solo dos puntos, generando incertidumbre en el tramo final.
Lejos de venirse abajo, el Autocares Rodríguez Daimiel volvió a mostrar personalidad en los momentos decisivos. Varias acciones consecutivas bien ejecutadas y, sobre todo, un robo clave de Nacho García a falta de 50 segundos, terminaron de romper el partido. Esa acción permitió estirar de nuevo la ventaja hasta los siete puntos, dando tranquilidad al equipo y certificando una victoria tan trabajada como merecida.
Triunfo fundamental que confirma la mejoría del equipo, refuerza la confianza del grupo y mantiene muy vivo al Autocares Rodríguez Daimiel en su pelea por la salvación.
















